Si bien, regularmente realizamos un trabajo comunitario, deseamos que en cada una de las ciudades visitadas pueda quedar con la huella de nuestro trabajo. Una de las principales maneras es por medio de la construcción de templos.
Como parte de una organización eclesiástica, nos unimos al desafío de la Iglesia Adventista para las grandes ciudades. En este contexto, brindamos una vez por año una determinada ciudad, atención medica, psicológica y espiritual a través actividades como: Una Sonrisa Para… y la Exposalud.
Una vez por año realizamos la Fiesta Misionera, cuyo objetivo es que la comunidad local pueda conocer y ayudar mejor a cada uno de nuestros proyectos, y el Campamento Misionero, un escenario de reflexión, capacitación y camaradería cristiana entre los cerca de 300 jóvenes que componen el instituto.